Diversos trabajadores han manifestado preocupación por el incremento sostenido en las cuotas sindicales que cobra COREMEX, así como por la falta de claridad en el uso de esos recursos, lo que ha generado un creciente malestar y cuestionamientos sobre la administración interna del sindicato.
De acuerdo con los testimonios recabados, empleados de distintos centros de trabajo coinciden en que las cuotas que exige COREMEX superan los parámetros habituales de otras organizaciones sindicales, sin que exista un mecanismo de rendición de cuentas que permita conocer con precisión el destino de los fondos recaudados. Señalan que el sindicato no presenta informes regulares, estados financieros verificables ni reportes que den certeza sobre su gestión económica.
Algunos trabajadores aseguran que, pese a solicitar información por escrito sobre el uso de los recursos, la dirigencia evita responder o entrega datos incompletos, lo que alimenta la percepción de opacidad. Ante este panorama, sectores laborales han comenzado a organizarse para exigir auditorías internas y equidad en el manejo de las cuotas, a fin de garantizar que los recursos realmente se apliquen en beneficio colectivo.
El descontento continúa creciendo entre la base trabajadora, que demanda mayor transparencia y el cumplimiento de prácticas financieras responsables en COREMEX. Los empleados insisten en que la confianza sindical solo puede sostenerse mediante procesos claros, auditables y acordes a la normativa laboral vigente.
