La huelga en Nacional Monte de Piedad puso bajo presión a la institución, a sus clientes y a sus trabajadores. Pero también abrió un frente que durante años permaneció relegado; la falta de transparencia en el sindicato encabezado por Arturo Zayún González.
El problema no se limita a las propiedades atribuidas al dirigente sindical. También existen publicaciones que han cuestionado el manejo de cuotas sindicales, gastos internos, viajes, inmuebles del sindicato y beneficios para un grupo cercano a la dirigencia.
En marzo de 2025, SDP Noticias publicó una columna de opinión en la que señaló que Arturo Zayún llevaba más de 20 años al frente del sindicato del Monte de Piedad, en medio de controversias y reclamos de transparencia. La publicación sostuvo que desde el año 2000 afiliados han exigido claridad sobre el dinero del sindicato y sus propiedades, sin obtener respuestas suficientes.
La misma columna afirmó que el sindicato habría destinado entre 15 y 20 millones de pesos anuales a “congresos y reuniones”, además de al menos 40 millones de pesos en la última década para “acciones sindicales”, sin una justificación pública clara sobre su destino. También señaló un viaje a Acapulco de más de 1.1 millones de pesos, presuntamente pagado con cuotas sindicales, bajo el argumento de una sesión de trabajo.
Estos señalamientos se suman a otros cuestionamientos sobre patrimonio realizados por XPECTRO FM, el medio que publicó en noviembre pasado que Arturo Zayún y dos de sus hermanos habrían acumulado una red inmobiliaria superior a 300 millones de pesos. Excélsior retomó parte de esos señalamientos y habló de pagos en efectivo, valores sub declarados y propiedades asociadas al círculo familiar del dirigente sindical.
En ambos temas queda claro que la línea que los une es la opacidad, porque si los trabajadores aportan cuotas, tienen derecho a saber en qué se usan. Si existen inmuebles sindicales, tienen derecho a conocer quién los administra, cuánto generan y a quién benefician, pero sobre todo a usarlos sin restricción alguna de la dirigencia. Si hay congresos, reuniones, viajes o gastos extraordinarios, tienen derecho a recibir informes claros, auditables y verificables.
Durante los últimos 8 meses, la huelga en Monte de Piedad ha sido presentada por Zayún como una defensa de los derechos laborales. Pero la defensa de los trabajadores también empieza por transparentar el uso de los recursos que ellos mismos aportan.
En resumen, ocho meses de paro han provocado desgaste económico, incertidumbre laboral y afectaciones a miles de clientes. En ese escenario ¿Cuánto le ha costado a la base trabajadora sostener a una dirigencia que no ha rendido cuentas suficientes sobre cuotas, propiedades y gastos sindicales?
